Antonio Durán-Sindreu, socio director de Durán-Sindreu, ha publicado un nuevo artículo de opinión en la sección de Buen Gobierno, iurix&lex y RSC de El Economista titulado «Capitalizar las empresas o recaudar» en el que reflexiona sobre el fortalecimiento de la reserva de capitalización empresarial.
En un reciente informe a la Comisión Europea, el Gobierno español propone fortalecer la reserva de capitalización recogida en el artículo 25 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Este incentivo fiscal permite una reducción del 20% en la base imponible cuando las empresas aumentan sus fondos propios con beneficios no distribuidos, siempre que este incremento se mantenga durante tres años.
A partir de 2025, la reducción aumentará progresivamente hasta el 30% si además se incrementa la plantilla media. Sin embargo, el autor considera que ambos incentivos deberían ser independientes, pues persiguen objetivos distintos, y sugiere vincular la capitalización a la reinversión en activos productivos.
Paradójicamente, mientras se busca fomentar la capitalización empresarial, las inspecciones autonómicas distinguen entre «tesorería necesaria» y «tesorería ociosa» para la exención por empresa familiar, lo que acaba promoviendo la distribución de dividendos y la descapitalización, contradiciendo el objetivo de fortalecer la solvencia empresarial.

