Deducibilidad de los intereses de demora derivados de actas de inspección.

23/02/2016

La Dirección General de Tributos (DGT u Centro Directivo), en su reciente consulta vinculante V4080/2015, de fecha 21 de diciembre, ha admitido la deducibilidad en el Impuesto sobre Sociedades (IS) de los intereses de demora derivados de un acta de la Administración tributaria.




Dicho pronunciamiento resulta ser muy revelador, más teniendo en cuenta que el Tribunal Económico-Administrativo Central, en su resolución de fecha 7 de mayo de 2015, decidiera modificar su propio criterio al considerar que los intereses de demora no son deducibles por tener carácter indemnizatorio, por no ser necesarios para la empresa y tampoco derivar de un pacto con la Hacienda Pública.




En la referida consulta, la DGT no cuestiona el carácter indemnizatorio de los intereses de demora, no obstante, ello no quiere decir que los mismos tengan carácter sancionador, sino más bien financiero con base a lo dispuesto en la normativa contable, concretamente en lo dispuesto en la «Resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, de 9 de octubre de 1997, sobre algunos aspectos de la norma decimosexta del Plan General de Contabilidad», y por la también reciente «Resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas por la que se desarrollan las normas de registro, valoración y elaboración de las cuentas anuales para la contabilización del Impuesto sobre Sociedades», resoluciones que dictaminan la calificación de los intereses de demora de gastos financieros.




Establecida la calificación contable, el Centro Directivo analiza la cuestión tributaria con la nueva «Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades» (LIS), en la que concluye, a nuestro juicio acertadamente, que los intereses de demora no tienen cabida en el artículo 15 LIS de gastos no deducibles. Las razones argumentadas por la DGT son las siguientes:






  • No se derivan de la contabilización del IS ya que el concepto jurídico es diferente al de la propia cuota del Impuesto;





  • Tampoco puede entenderse que los mismos correspondan a donativos o liberalidades, por cuanto no existe por parte de la entidad el «animus donandi» o la voluntariedad que requiere la donación o liberalidad, toda vez que los intereses vienen impuestos por el ordenamiento jurídico;






  • No son, en ningún caso, gastos de actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico, sino todo lo contrario, ya que vienen impuestos por el mismo.




Por lo tanto, dado el carácter financiero de los intereses de demora que establece la normativa contable, y no disponer la LIS especificidad alguna respecto de los mismos, el gasto financiero debe ser considerado, con carácter general, plenamente deducible en el IS.




Asimismo, si bien la DGT únicamente analiza la cuestión con la nueva LIS, a nuestro juicio, el razonamiento y la conclusión a la que se ha llegado es también válida en aplicación de la normativa del IS ya derogada, el «Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo» (TRLIS), ya que el precepto al que hace referencia los gastos no deducibles del TRLIS era muy similar a la establecida por la LIS.



 

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