Vacaciones & covid-19

Escrito por Mercè Rubiralta | Laboral

27/04/2020

Ya estamos en la quinta semana de confinamiento y pasado el periodo de Semana Santa 2020, muchas las dudas que se han generado ya que alguna u otra, nos afecta directa o indirectamente.



Pues bien, al largo de estas semanas se han publicado una variedad de Reales Decretos Ley en los que se aprueban y complementan medidas para responder al impacto del COVID-19 en todos los ámbitos posibles.


No obstante, en ninguno de ellos se contempla la afectación del COVID-19 frente las vacaciones de los trabajadores/as, y es que si bien se ha regulado el permiso retribuidos recuperables (que deben entenderse ajenos y totalmente diferenciables a los días de vacaciones), la prioridad del teletrabajo o las medidas de suspensión y reducción de jornada temporal, no se ha contemplado legalmente ninguna prohibición o mejora expresa de la afectación al devengo o fijación del disfrute de vacaciones.


La realidad es que la afectación de las vacaciones es una materia muy consultada en los despachos profesionales– tanto por trabajadores como por empresarios/as- ya que evidentemente, es el descanso merecido y retribuido, al que tiene derecho todo trabajador/a por cuenta ajena y una alternativa por lo que algunas Empresas han utilizado “como medida” a la situación del COVID-19, cuando no ha sido posido implantar el teletrabajo.


Es por ello, que frente la presente situación excepcional, algunas de las preguntas que se plantean son:

¿Puede la Empresa gastar de días de vacaciones, los días que no se puede ir a trabajar a causa del COVID-19?

¿Puede la Empresa fijar los días de disfrute de las vacaciones durante este periodo a sus empleados?

¿Puede la Empresa enviar a sus trabajadores a casa, sin concretar en qué situación legal se encuentran?


A tenor de lo establecido en la normativa laboral común, todas las respuestas deben ser negativas, y es que la base legal la encontramos en el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores, el cual establece que el periodo del disfrute de las vacaciones se fijará de común acuerdo entre el empresario y el trabajador.


Motivo por el cual, de conformidad con la normativa laboral, no es posible gastar de días de vacaciones los días que no se ha podido acudir al trabajo por motivos derivados del COVID-19 y ajenos a la voluntad del trabajador. Del mismo modo, tampoco es posible fijar como días de disfrute de vacaciones unilateralmente, por parte de la Empresa, ni modificar las ya fijadas sin plantear un nuevo acuerdo.


A pesar de que la normativa prohíba indirectamente la fijación unilateral de las vacaciones, si ambas partes están conformes en fijar estos días como vacaciones, existe la posibilidad de acordarlo por escrito. En este sentido, existen casos – por ejemplo- en que trabajadores/as, por cuestiones de conciliación familiar u organización interna, y siempre por decisión propia, prefiere disfrutar sus vacaciones justo en este mes de abril.

¿Y si estoy afectado/a por un ERTE?

¿Cómo deben computar las vacaciones de los trabajadores afectados por un ERTE?


Por otra parte, está el colectivo de trabajadores/as que se han visto afectados por un ERTE, ya sea de suspensión o de reducción de jornada.


Es importante tener en cuenta que, en el caso de ERTE por suspensión, las vacaciones se verán reducidas en función de los días de suspensión ya que durante el tiempo que dura el ERTE, no se devengan vacaciones. En el caso de ERTE por reducción de jornada, el cómputo de las vacaciones no se ve afectado como tal, por lo que tendrán la misma duración. No obstante, éstas serán retribuidas teniendo en cuenta la parte proporcional afectada por el ERTE, por lo que se reflejará en una disminución del importe del mes total de vacaciones.

Ahora bien, la norma general puede ser beneficiada por el mismo acuerdo de empresa, durante la negociación del ERTE. En estos casos, lo estipulado en el acuerdo con la Representación Legal de los Trabajadores no puede ser incumplido ni modificado unilateralmente, sin negociar su modificación previamente.


De ahí que en los supuestos que se haya acordado con el Comité de Empresa, que el periodo del ERTE no afectará al cómputo de vacaciones, no será posible descontar de días de vacaciones ni los periodos no afectados por ERTE (a no ser que se hubieran acordado anteriormente), ni de los días afectados por la medida.


Así como tampoco será correcto, evidentemente, desafectar trabajadores y, por lo tanto, percibir retribución por parte de la Empresa en concepto de vacaciones durante un periodo concreto, volviendo a ser afectados por un ERTE al gastar todos los días de vacaciones.


En conclusión, la fijación, descuento y modificación de periodos de vacaciones es una materia que no puede quedar a las manos de una sola parte, debiendo de ser acordada previamente y con la voluntad tanto de trabajador como empresa. Asimismo, debe respetarse el acuerdo establecido con Empresa y RLT.


Es por ello por lo que es recomendable ser asesorado por un especialista en materia laboral, con la finalidad de usar de manera correcta las alternativas legales para hacer frente a la crisis del COVID-19 y evitar incurrir en incumplimientos indeseados, susceptibles de sanción.

Mercè Rubiralta

Escrito por:
Mercè Rubiralta




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