Nuevo golpe para la banca

13/04/2016

La pasada semana se emitía un comunicado por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en el que anunciaba que se había dictado la esperada sentencia por el Juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid, en relación a la demanda interpuesta por ADICAE en representación de más de 15.000 afectados que declara la nulidad de las cláusulas limitativas del tipo de interés -comúnmente conocidas como cláusulas suelo- y condena a las entidades bancarias a eliminarlas y devolver a los demandantes las cantidades abonadas de más en virtud de las mismas.



La Sentencia, que ha tardado diez meses en dictarse, declara la nulidad de las cláusulas suelo por abusivas al entender la juzgadora que existió falta de transparencia en la redacción de las mismas, así como la falta de información relativa al impacto que suponía la inclusión de dicha cláusula en los préstamos hipotecarios que firmaban los clientes-consumidores al haberse ofertado como préstamos hipotecarios con tipo de interés variable. También condena a las entidades demandadas a que cesen en la inclusión de dichas cláusulas en sus contratos y que restituyan a los demandantes las cantidades indebidamente abonadas en aplicación de la cláusula suelo a partir de la Sentencia del Tribunal Supremo (TS) de 9 de mayo de 2013, más el interés legal del dinero.



En mi opinión considero, en relación a la retroactividad de los efectos de la nulidad,  que la sentencia no ha sido acertada puesto que, si como bien apunta la juzgadora, se trata de una cláusula abusiva y por tanto nula, dichos efectos deben producirse desde la firma de los contratos bancarios, no pudiendo limitar su retroactividad a la fecha de la Sentencia del TS de 9 de mayo de 2013.



A pesar de que la Sentencia del TS de 9 de mayo de 2013 condenaba únicamente a tres entidades (BBVA, Cajamar y NCG), muchas fueron las entidades bancarias que optaron por excluir de sus contratos las cláusulas suelo. Ahora con la presente sentencia, en la que se hallan demandadas prácticamente todas las entidades bancarias españolas, todas ellas deberán excluir de sus contratos dichas cláusulas y restituir a los clientes las cantidades abonadas de más desde el 9 de mayo de 2013.



Actualmente estamos a la espera de la resolución de la cuestión planteada ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el cual, a su vez hace unos meses, pidió opinión a la Comisión Europea (CE) en relación a la retroactividad. La Comisión, en su informe fechado el 13 de julio de 2015, se muestra contraria a la sentencia del TS español y estima, en mi opinión de forma acertada, que la retroactividad debe producirse desde el momento de la firma de los contratos, matizando que dicha retroactividad se aplicaría de forma individual y no de forma generalizada. Por todo ello, deberemos estar atentos a la resolución del TJUE, en el sentido que si estiman las alegaciones contenidas en el informe de la Comisión y declara que la retroactividad debe producirse desde la fecha de la firma de los contratos, se producirían graves consecuencias económicas en el sector bancario. Se acerca el invierno para la banca…





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