Controversia sobre la publicidad de las titularidades reales en las cuentas anuales.

Escrito por Adriana Lafuente | Mercantil

11/05/2018

Solicitada la suspensión de la declaración de identificación del titular real.

La publicidad sobre la identidad de los titulares reales que puedan existir en una sociedad y que se impone en el marco del depósito de las cuentas anuales del ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2017 ha generado un predecible revuelo.


Como ya avanzamos en noticia del 4 de abril del año en curso, el 28 de marzo entró en vigor la Orden JUS/319/2018, de 21 de marzo, por la que se aprueban los nuevos modelos para la presentación en el Registro Mercantil de las cuentas anuales de los sujetos obligados a su publicación, por la cual se incluye la Declaración de Identificación del Titular Real en los nuevos modelos para la presentación en el Registro Mercantil de las cuentas anuales.


Dicha Declaración supone una identificación de las personas físicas titulares del 25% o más del capital social (acciones o participaciones) o derechos de voto de una compañía. Esta publicidad no ha pasado desapercibida para la Confederación Española de Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) y el Consejo General del Notariado, que han interpuesto recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional contra las novedades en cuanto a la Declaración de Identificación del Titular Real contenidas en la Orden de referencia, solicitando –como medida cautelar– la inmediata suspensión de la misma en lo relativo a la inscripción del titular real en el Registro Mercantil.


Los argumentos que esgrimen las instituciones mencionadas se basan en el atentado al derecho a la intimidad de los pequeños y medianos empresarios, cuya identificación quedaría accesible “a cualquier persona o –por qué no− delincuente, que solo tendrá que solicitar una sencilla certificación al Registro Mercantil”.


Por su parte, ante el recurso interpuesto contra la Orden en cuestión, el Colegio de Registradores ha defendido la declaración del titular real de las empresas en el Registro Mercantil a fin de luchar contra el blanqueo de capitales. En su opinión, el modelo de Declaración de Identificación del Titular Real se trata únicamente de un reflejo de la exigencia de la Directiva (UE) 2015/849 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de mayo de 2015, relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo.


En cuanto a la temida publicidad de las titularidades reales, el Colegio de Registradores alega en su contestación que (i) se trata de titularidades que ostenten el 25% o más del capital social, (ii) la publicidad se realizará previa calificación por el registrador del interés legítimo alegado por el solicitante y (iii) existen medios para modular el acceso si el mismo “puede exponer al titular real a un riesgo de fraude, secuestro, chantaje, violencia o intimidación o si el titular es un menos o tiene alguna incapacidad no relacionada con la edad”. En cualquier caso, dicha publicidad estaría sujeta a la normativa de protección de datos.


Sin embargo, el comunicado del Colegio de Registradores ha accionado una nueva nota informativa del Consejo General del Notariado en la que ha expresado que la pretensión de los registradores de decidir quién va a tener acceso o no a la información sobre el titular real que obre en el Registro Mercantil supone atribuirse funciones propias del Poder Legislativo. Lo que rechazan de forma rotunda.


En última instancia, al margen de otras disputas, parecería que la discrepancia pivota sobre la naturaleza y funcionamiento de la actual Base de Datos del Titular Real del Consejo General del Notariado, que, a fecha de hoy, recoge la información sobre las titularidades reales y que podría llegar a estar conectada con otros registros o autoridades similares a nivel europeo para dar cobertura a las exigencias de las directivas europeas de aplicación.


En cualquier caso, se trata de una cuestión que no está exenta de debate y cuya controversia obliga a mantener una especial atención sobre la evolución del proceso para presentar o reservar –en caso de que prospere la suspensión parcial de la Orden– la Declaración de Identificación del Titular Real en el marco del depósito de las cuentas anuales del ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2017.



Adriana Lafuente

Escrito por:
Adriana Lafuente

< Volver a Noticias

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información estadística sobre tus hábitos de navegación y poder así mejorar y personalizar tu experiencia ofreciéndote contenidos de tu interés. Si sigues navegando, consideramos que aceptas su instalación y uso. Puedes obtener más información en la política de cookiesX